Es clave que las madres, padres o personas al cuidado de niñas y niños los acompañen en este proceso, prestando atención a cualquier dificultad que se presente por el horario de invierno.

La medianoche del sábado 06 de abril, los relojes en gran parte del país deberán retrasarse 60 minutos, para marcar nuevamente las 23:00 horas. A pesar del debate que genera cada vez que se aplica, este cambio implica la llegada del período invernal y se traduce, por ejemplo, en una variación de las horas de luz natural para que las familias realicen sus actividades.

El director regional de Fundación Integra, Francisco Valdés, recalcó que niñas y niños, en el período de adaptación al nuevo horario, podrían presentar signos como cansancio, variación en el apetito, problemas para conciliar el sueño, desajustes en las siestas o cambios anímicos, entre otros. Acá el cariño, paciencia y la comprensión de madres, padres y adultos responsables son vitales para que puedan ir acostumbrándose a esta rutina que los acompañará durante algunos meses.

“Es importante que, como padres, madres y adultos responsables, estemos atentos en este periodo y acompañemos a las niñas y niños, quienes pueden manifestar distintas actitudes o desajustes producto del cambio de hora. El apoyo durante este proceso, con paciencia y respeto es muy significativo para que puedan ir acostumbrándose a la rutina. Para las familias que requieran soporte o tengan dudas, Fundación Integra cuenta con el servicio gratuito de Fonoinfancia, donde un grupo de psicólogos/as expertos entregan orientación sobre este u otros temas relacionados a la crianza”, destacó Valdés.

También, esta es una oportunidad para explicar a niñas y niños qué es el cambio de hora, para lo cual se pueden implementar en casa algunas de las siguientes acciones:

– Modificar junto a niñas y niños el reloj.
– Destacar los cambios de luz que se producirán con el nuevo horario.
– Adelantar hitos como la ingesta de alimentos o el baño, para facilitar la adaptación.
– Utilizar elementos como cuentos o dibujos para hablar sobre el cambio de estación.
– Generar espacios para pequeñas siestas.
– Realizar juegos que impliquen ejercicio físico.
– Oscurecer la habitación de niñas y niños, evitando de esta forma que la luz natural ingrese directamente por las mañanas.

Si las familias necesitan apoyo en este proceso, pueden comunicarse de manera gratuita con el equipo de psicólogas y psicólogos de Fonoinfancia, de Fundación Integra, al teléfono 800 200 818 o por el chat disponible en el sitio web www.fonoinfancia.cl.