En Chile las enfermedades cardiovasculares corresponden a la principal causa de mortalidad en hombres y mujeres. Según el Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS), el año 2016, un 26,8% de los chilenos falleció por estas patologías y, en lo que va del año, ya se han registrado más de 39.500 hospitalizaciones por esta causa. En el caso de las mujeres, este tipo de complicaciones se presenta con mayor frecuencia casi 10 años después que en los hombres, debido a la acción protectora de las hormonas femeninas en la etapa fértil. No obstante, expertos aseguran que esta barrera se rompe con facilidad si no se toman en cuenta los factores de riesgo que eventualmente conllevarían a un infarto precoz.

¿Qué es un infarto cardíaco?

La Dra. Pamela Rojo, cardióloga de Clínica Dávila, explica que el infarto al miocardio consiste en “la muerte de células de un órgano o parte de él, como consecuencia de la falta de irrigación sanguínea”, es decir, el tejido muere porque no llega sangre a la zona debido a la obstrucción de una arteria.

Los síntomas de esta patología varían dependiendo del paciente, sin embargo, los más comunes son: dolor opresivo en el pecho, dolor fuerte en el brazo izquierdo, molestias en la mandíbula, cuello y espalda, sudor frío, mareo y, en algunas personas, se presentan vómitos y pérdida de conocimiento. En ningún caso los síntomas desaparecen o disminuyen si es que se cambia de posición.

Factores de riesgo

El Dr. Pablo Pedreros, cardiólogo de Clínica Santa María, afirma que la causa del infarto al miocardio principalmente es la enfermedad ateroesclerótica. “Esta patología es consecuencia de varios factores como el tabaquismo, diabetes, hipertensión, dislipidemia, factores genéticos, etc. El riesgo de presentar un infarto variará según la acumulación de factores de riesgo y la presencia o ausencia de factores protectores”, sostiene.

La barrera protectora de las mujeres

 

Las mujeres en edad fértil tienden a ser menos propensas a esta patología, pues, como explica el Dr. Diego Godoy, cardiólogo intervencional y coordinador de la Unidad de Terapia Endovascular de Clínica Vespucio, la existencia de estrógenos en las mujeres antes de la menopausia aumenta el colesterol HDL, a veces llamado colesterol bueno, así como también ayuda al funcionamiento de las paredes arteriales. A pesar de esto, existen factores de riesgo que debilitan estas propiedades.

Así lo muestra un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) realizado en Estados Unidos, el cual concluyó que desde 1990 a 2014, la cifra de hospitalizaciones de mujeres entre los 35 y 54 años tuvo un crecimiento de 21% a 31%. “Se está apreciando un leve aumento de infartos en mujeres jóvenes debido al tabaquismo, al uso de anticonceptivos, drogas recreacionales, como la cocaína y el éxtasis, al estrés, el sedentarismo y la obesidad”, sostiene la Dra. Rojo.

En general, los infartos son más letales en mujeres que en hombres. “En el sexo femenino hay estudios internacionales que demuestran que las mujeres suelen consultar en forma tardía, ya que la presentación del ataque cardíaco puede ser diferente con síntomas más atípicos como la falta de aire, náuseas y sudoración, o muchas veces se confunden con otras causas de dolor torácico”, agrega la Dra. Rojo.

Prevenir es clave

 

En Chile, la mortalidad por infarto agudo al miocardio ha disminuido en un 25% aproximadamente en los últimos 20 años. Según el Dr. Godoy esto se debe a “la mejora en educación de la población, lo que permite una conducta más activa y precoz frente al dolor torácico y, por otro lado, a las intensas políticas públicas que han mejorado, tanto en la fase prehospitalaria como intrahospitalaria, el manejo de pacientes que presentan esta afección”. Asimismo, el Dr. Pablo Pedreros, cardiólogo de Clínica Santa María, asegura que, gracias a la mejora de políticas públicas y conocimiento de la población, ha disminuido la mortalidad por infarto de una tasa de 60 personas por cada 100.000, en los años 90, a 40 personas por cada 100.000 en esta década.

Según la OMS, hasta el 80% de los infartos podrían prevenirse. En Chile, casi un 50% de la población tiene dos o más factores de riesgo cardiovasculares y un 13% es considerado de alto riesgo, es decir, tiene muchos factores. Estas enfermedades dañan de forma progresiva la pared de las arterias que en algún momento sufren un evento agudo. Por esta razón, aumentan las posibilidades de precipitar el infarto.

¿Cómo prevenir?:

  • Evitar el sedentarismo.
  • Practicar deporte.
  • Tener una dieta saludable.
  • No fumar.
  • No consumir drogas.
  • Controlarse periódicamente con un especialista.