Un 82% de las familias del país han consumido choritos o mejillones chilenos en el último año, y de ellos, el 96,3% los incorpora como ingrediente base a la hora de almuerzo. Así lo arrojó un estudio de Adimark sobre Percepción y Hábitos de Consumo del Mejillón Chileno en el Mercado Ncional.

La investigación –encargada por el Programa Estratégico Regional para la Industria de la Mitilicultura de Corfo Los Lagos- se realizó bajo la metodología de encuesta cara a cara en mil hogares pertenecientes a 14 ciudades de las regiones Metropolitana, Antofagasta, Coquimbo, Valparaíso, Bío Bío, Araucanía y Los Lagos.

Así, se detectó que un 82% de los hogares han consumido este alimento en el último año, un 62% en el último mes y un 12,4% al menos semanalmente. Respecto de los formatos de compra, los encuestados los prefieren frescos en su concha (69,1%), enlatados (46,4%) y congelados (27,8%); en tanto que un 96,3% los prepara a la hora de almuerzo, un 11,6% como picoteo, un 8% en la cena, un 7% en la once-comida, un 5,3% como aperitivo, un 0,8% en el desayuno y un 0,7% como colación.

Para Felipe Lohse, gerente de estudios de Adimark, “ha sido un trabajo súper interesante irnos dando cuenta cómo este producto -que de alguna manera combina entre ser muy querido por los chilenos y también muy poco conocido- tiene una gran oportunidad de consumo en Chile y cómo calza perfecto con la tedencia que tenemos en el país hacia una alimentación más saludable; y ahí claramente hay una demanda porque existe una necesidad del consumidor de conectarse con alimentos más saludables y qué mejor que el chorito, que es nuestro”.

Oportunidades

El estudio también reveló que las personas manejan pocas formas de elaboración y son muy similares entre aquellas cotidianas y especiales, impidiéndole al preparador de la comida del hogar generar variedad usando el mismo ingrediente. Entre las preparaciones más recurridas están: en el caldillo, con arroz, en la entrada, en la ensalada y en el mariscal.

“Y es que un gran tema es que la gente tiene en su imaginario colectivo una receta y eso no le permite rotar todas las semanas el mismo producto” explicó Lohse, acotando que en la medida que se avance desde un  concepto de chorito de banco natural hacia uno que pueda “ser llevado rápidamente del refrigerador a mi plato ó desde el mismo canal moderno, vamos a lograr generar más consumo que, obviamente, va a contribuir a la salud de los chilenos” planteó el experto, quien expuso los alcances de este estudio durante el Seminario-Taller “Tendencias en Nuevos Productos y Procesos para la Industria del Mejillón Chileno”, realizado en Castro, Chilé.

La investigación indica que las familias aumentaron el consumo de choritos en un 22,5% principalmente porque es sano (32,2%), tiene buen precio (19,85), les gusta el producto (17%) y para variar las comidas (7,5%). En esta línea, se plantea la importancia de aumentar el consumo desde la comunicación de la salud, generando un conocimiento más amplio de de beneficios específicos que justifiquen su saludabilidad como ventaja comparativa en relación a otras proteínas.

“Hay una tarea que es disponibilizar” acotó Felipe Lohse y “eso significa distribuir hacia los lugares que son más habituales de consumo donde compran las personas”. También, agregó, se requiere avanzar en términos de packaging, de presentación y soluciones para cocinar.

 

 

 

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