El impacto de la desigualdad de género en la Salud Mental

Claudia Barrera, Médico Psiquiatra y CEO de Grupo Cetep

En términos generales, alrededor del mundo las patologías de salud mental se presentan mucho más frecuentemente en mujeres que en hombres. Durante muchos años se atribuyó esta diferencia únicamente a factores biológicos de diferente índole, sin embargo, los estudios científicos de los últimos diez años dan cuenta de una disminución de las cifras generales de patologías de salud mental en los países que han logrado avanzar hacia una mayor igualdad de género.

Desgraciadamente, según cifras del último estudio de brecha de género realizado por el Fondo Monetario Internacional (FMI), esta brecha persiste en la mayoría de los países. El organismo evidencia que solamente un 61.4% de mujeres en edad laboral (25 a 54 años) trabaja, versus el 90.6% de los hombres. Además, por cada dólar ganado por un hombre a nivel global, las mujeres ganan 51 centavos.

Hoy en día las mujeres tienen un promedio de 15 horas más de trabajo por semana que los hombres o casi dos jornadas más de trabajo. A esto se agrega que en Latinoamérica las principales cuidadoras de padres, maridos y niños son las mujeres, casi en un 90%. Esta situación se traduce en una carga de estrés para las mujeres mucho mayor que la de los hombres.

En el mismo informe, el Fondo Monetario Internacional, publica un ranking de países en relación con la desigualdad de género, y desgraciadamente Chile se encuentra dentro del peor grupo de Latinoamérica. Una de las principales razones tiene relación con nuestro retraso con respecto a las modificaciones legislación necesarias relacionadas con la igualdad económica, asunto en el que tenemos una importante brecha de mejora.

Este antecedente resulta muy congruente con los hallazgos de nuestro último informe de licencias médicas en Chile, que estuvo basado en 192.000 evaluaciones realizadas entre 2013 y 2022, donde podemos ver que del total de licencias médicas mentales el 61% corresponden a mujeres.

 

Tal como dijera la premio nobel de economía, Claudia Goldin: “mientras no haya igualdad en casa, es difícil que exista en el trabajo”, en este caso “mientras no haya igualdad en casa, es difícil que exista igualdad en salud mental”.

 

Cambiar esta realidad, exige el compromiso de todos y todas. Compartir responsabilidades domésticas y permitir acceso a oportunidades de desarrollo sin sesgo de género es clave para detener el aumento de problemas de salud mental de las mujeres. Urge que avancemos hacia una sociedad más igualitaria con políticas de género e implementación de medidas que potencien la igualdad en todos los ámbitos de la sociedad, éstas desempeñan un papel esencial para abordar esta problemática, reducir la brecha de género y mejorar la Salud Mental y bienestar de toda la sociedad.