Investigadores de la ULagos buscan disminuir gases de efecto invernadero en la agricultura

A través de la creación de un suplemento alimenticio a base de algas, se pretende disminuir la emisión de metano generada por los bovinos al consumir alimentos. Se trata de un proyecto Fondef que ya inició su ejecución.

Producir un suplemento alimenticio a partir de algas chilenas que permita rebajar la emisión de metano ruminal generada por los bovinos al consumir alimentos, es el objetivo del proyecto Fondef recientemente adjudicado por la Universidad de Los Lagos, el cual es ejecutado por un equipo de investigadores e investigadoras que lidera Julio Kalazich, académico de la ULagos en la carrera de Agronomía.

Según se explica, la emisión de metano ruminal de los bovinos es la principal fuente de gases efecto invernadero de la agricultura chilena, siendo responsable del 40% de las emisiones del sector, por lo cual esta iniciativa apunta a reducir dichas cifras.

El objetivo central del proyecto será desarrollar un suplemento alimenticio para alimentar bovinos basado en algas marinas chilenas que esperamos disminuya la emisión de metano ruminal en al menos un 25%.  Para lograrlo, más de 10 especies de AMs(algas marinas) Chilenas serán evaluadas por su contenido químico, en ensayos in vitro y finalmente en ensayos con animales, en campos de productores lecheros asociados al proyecto en varias localidades en Los Lagos y Los Ríos (entre ambas regiones producen más del 80% de la producción de leche de Chile)”, explica Kalazich.

El metano, según señala el investigador director del proyecto, es uno de los principales gases de efecto invernadero (GEI), tiene una capacidad 25 veces mayor que el CO2 en atrapar calor en la atmósfera, aunque puede permanecer en ella por no más de 10 años, a diferencia del CO2 que puede permanecer hasta 1000 años.  Pero justamente, por su mayor efecto invernadero en el corto plazo, una rebaja en la cuantía de emisión puede tener un efecto directo y más rápido en mitigar el cambio climático.

Entre las medidas más efectivas para reducir el metano (CH4) entérico están las de alimentar el ganado con componentes anti-metanogénicos. Varios estudios han demostrado que la mayoría de las especies de algas marinas (AM), disminuyen las emisiones de CH4 entérico cuando se usan para alimentar ganado.  Ensayos in vivo, han demostrado que alimentando el ganado diariamente con una pequeña cantidad de algas marinas (30-40 gr/día) puede rebajar la emisión de metano ruminal en bovinos en más de un 25%.  Por otro lado, las AMs capturan carbono a través de su fotosíntesis y además proveen otros servicios ecosistémicos. Chile, a lo largo de sus costas, posee una gran riqueza de especies de AMs, lo cual genera una alta probabilidad de encontrar especies locales de algas que sean capaces de reducir el CH4 del ganado con todas sus favorables consecuencias, la cual es la hipótesis del proyecto”, sostiene Julio Kalazich.

BENEFICIARIOS

Los principales beneficiarios de esta iniciativa serán los productores de ganado y de algas.  Según explica el académico, ambos pueden entrar en el mercado voluntario de carbono a partir de la reducción de CH4 y de la captura del CO2, respectivamente.

Los productores de AM (algas marinas) tendrán también nuevas oportunidades de negocios y la generación de muchos trabajos y principalmente para mujeres. Finalmente, el proyecto ayudará a mitigar el CC y a Chile a alcanzar la carbono neutralidad.  La ULagos licenciará el nuevo suplemento a los asociados interesados, incluyendo a los productores de AMs”, indica Kalazich.

La investigadora principal del proyecto es la Dra. Viviana Bustos, quien cuenta con vasta experiencia en el tema y explica el impacto que tiene esta iniciativa. Este FONDEF es el primer paso de nuestra universidad en la investigación aplicada que tiene como objetivo central transformar las cadenas productivas de agro-alimentos lineales en producciones circulares y sustentables. Existe robusta evidencia de que las algas marinas reducen la producción de gas metano (CH4) en rumiantes y al mismo tiempo incrementan la producción de ácidos grasos volátiles, fuente esencial de energía para estos animales. Pero para utilizar eficazmente nuestras algas marinas como ingredientes de la alimentación animal, con beneficios nutricionales, medioambientales y sociales; es necesario muchísima investigación básica y aplicada. Primero para determinar los mecanismos que subyacen a las interacciones entre las algas y los sustratos ruminales para explicar cómo y en que escenarios se optimiza la actividad antimetanogenica. Así como para establecer claramente a través de qué mecanismo (s) pueden contribuir a reducir la huella de carbono de los sistemas agroalimentarios como materias primas alternativas con ciclos de vida que emiten significativamente menos gases de efecto invernadero que las materias primas estándares”, explica la investigadora ULagos.

Agrega que este trabajo es una tremenda responsabilidad y que están muy contentos por ser pioneros en esta línea de investigación que involucra mediciones de emisiones CH4 in vivo en lecherías comerciales.  Los investigadores, así como los asociados del proyecto conforman un sólido equipo de colaboradores cuyo objetivo es claro: reducir la huella de carbono del sector lechero y aportar a la carbono neutralidad de Chile con investigación y resultados aplicables a las lecherías de la Región Sur.

El proyecto cuenta entre sus asociados con productores de leche de la Cooperativa Torrencial Lechero, la empresa Lechería Sustentable Fundo Amancayes y Servicios Karen Berrios G. y a la empresa Agrícola Casas del Sur Ltd., de las regiones de Los Lagos y Los Ríos. Entre los asociados del sector acuícola se cuenta con el apoyo de la Empresa Seaweed Place SpA y de Algas Chile SpA., ambas con instalaciones en la Región de Los Lagos.

Esta innovadora iniciativa ya se puso en marcha. Será ejecutada por la Universidad de los Lagos, a través de los académicos Julio Kalazich (Director del Proyecto), Sandra Ríos (Directora alterna), Viviana Bustos (especialista en huella de carbono e investigadora principal), Lucía de la Fuente (especialista en alimentos y análisis químicos), Alfonso Gutiérrez (especialista en cultivo de algas), Ivan balic (especialista en biotecnología) y Patricio Mejías (en análisis de datos).  Además, el proyecto contará con la colaboración científica de un experto de la Universidad de California, Davis, EUA y de la Universidad de Dublin, Irlanda.