Voluntarios alemanes enseñan y comparten en DS Frutillar

ALUMNOS PRACTICAN IDIOMA GERMANO CON HABLANTES NATIVOS

Voluntarios alemanes enseñan y comparten en DS Frutillar

Una nueva generación de voluntarios llegados desde Alemania comienza a desarrollar tareas y actividades al interior del Instituto Alemán de Frutillar. Se trata de jóvenes cuyas edades bordean los 18 años, provenientes desde distintos puntos del país germano, y que en su mayoría aprovechan el momento en que egresan de la enseñanza media para dedicar un año a colaborar y aprender lejos de su hogar, antes de volver para continuar estudios superiores.

Uno de estos casos es el de Emma Sophia Treskatis, proveniente de Hamburgo, quien explicó las razones para elegir Chile como destino: “Siempre quise ir a Sudamérica, pero realmente no sabía mucho sobre cada país en específico, pero luego de investigar me interesé mucho en la cultura y los paisajes de Chile, así es que es por eso que decidí venir acá”, subrayó.

Para la comunidad educativa del Alemán frutillarino, esta numerosa presencia de voluntarios ha sido toda una novedad y también un gran respaldo para aprender sobre la lengua y cultura germana. Es lo que explica Judith Venegas, subdirectora pedagógica del establecimiento: “Que vengan hablantes nativas del alemán a participar con los niños, a discutir con ellos y a conversar en alemán, siempre va a ser un aporte. Escuchar alemán nativo en las actividades, en los ejercicios del día a día, es un aporte. La adaptación para ellas ha sido un poco compleja porque no todos vienen con el español, de hecho hay una que no habla nada de español, pero también vienen a eso, vienen un poco a aprender el idioma a cambio de ellas también entregar el suyo”, destacó la directiva.

Sara Zilles, proveniente de la localidad de Oldenburg (Niedersachsen), comentó precisamente cómo están resolviendo los desafíos que plantea para la vida diaria la barrera del idioma: “Es difícil porque es distinto. Aprendí español en el colegio, pero es el español que se habla en España, que es distinto a la forma en que se habla en Chile, pero estamos tomando clases de español una vez a la semana”, explicó la voluntaria.

A este grupo de tres jóvenes alemanas se suman durante septiembre dos nuevos voluntarios, que llegan gracias a un convenio con la Diakonie Hessen de la iglesia luterana y al servicio de voluntariado Kulturweit de la comisión alemana para la UNESCO, completando así un entusiasta grupo de jóvenes dispuestos a aportar y compartir con los niños y jóvenes del Instituto.