Proyecto Sucuriú de Arauco: la planta de celulosa del futuro
Este proyecto, que es la inversión más grande en la historia de Celulosa Arauco, busca posicionar a la región como un polo industrial verde, impulsando el desarrollo local de Brasil y promoviendo un modelo alineado con los más altos estándares internacionales en materia ambiental y social.
El Proyecto Sucuriú, cuya primera piedra ya se instaló en el Estado de Mato Grosso do Sul en Brasil, será la planta más grande del mundo construida en una sola etapa.
Impulsada por Celulosa Arauco gracias a una inversión récord, la planta (que se espera entre en operación en 2027) cuenta con una capacidad proyectada de 3,5 millones de toneladas métricas anuales de celulosa.
El proyecto impulsado por la forestal pretende ser la infraestructura más moderna del mundo, combinando tecnología de última generación, generación de energía renovable y planes de impacto en la comunidad local, alineado con los estándares de sustentabilidad de Arauco.
Infraestructura de última generación
Uno de los elementos más relevantes del proyecto es su infraestructura energética. La planta Sucuriú incorporará un sistema de cogeneración basado en biomasa forestal, capaz de generar 400 MW de energía renovable.
De este total, 200 MW serán destinados al consumo interno de la planta y el 45% será inyectado al sistema eléctrico nacional de Brasil. El excedente energético será suficiente para abastecer a una ciudad de aproximadamente 800 mil habitantes aportando de manera directa al fortalecimiento de una matriz energética más limpia y sustentable.
Bajo lineamientos ambientales exigentes para la protección de los recursos naturales, el Proyecto Sucuriú tiene como uno de sus ejes centrales la eficiencia hídrica.
Se estima un consumo de 26 m³ de agua por tonelada de celulosa producida, uno de los indicadores más bajos de la industria, con el 100 % de los efluentes debidamente tratados.
Aproximadamente el 90% del agua captada será restituida a su cauce natural una vez finalizado el proceso operativo.
En materia de reutilización de agua y valorización de residuos, Arauco avanza en la construcción de una Central de Tratamiento y Valorización de Residuos, destinada a transformar los desechos del proceso en insumos útiles, priorizando que no se envíen materiales a vertederos y reforzando así el enfoque de economía circular.
La nueva planta operará con autosuficiencia energética basada en fuentes renovables. La Caldera de Recuperación, la más grande del mundo en la industria de la celulosa y el papel, empleará subproductos del proceso de cocción de la madera para generar electricidad.
A su vez, la Caldera de Biomasa utilizará residuos del proceso productivo con el mismo objetivo. A esto se suma una Unidad de Gasificación, que permitirá producir biocombustible renovable y reducir de forma significativa el uso de combustibles fósiles.
La mayor inversión forestal en Brasil
En línea con los objetivos sostenibles y con el compromiso ambiental de Arauco, la nueva planta trabajará bajo un manejo forestal responsable que abarca más de 400.000 hectáreas de eucaliptos, cultivados bajo estrictos criterios.
En la ceremonia de colocación de la primera piedra realizada en Brasil, el CEO de Arauco, Cristián Infante, destacó la importancia de este proyecto no sólo para la forestal sino también para la región, “Somos una compañía de vocación global, que utiliza un recurso renovable esencial para los desafíos del planeta. Además de generar valor económico, creemos que nuestro desarrollo debe estar guiado por el respeto a la naturaleza y el bienestar de las personas y comunidades. Por eso, estamos promoviendo un ambiente seguro, inclusivo y colaborativo, garantizando que este Proyecto genere una transformación positiva para Mato Grosso do Sul” , señaló.
Durante todo el proceso de planificación y construcción, Arauco desarrolla de manera permanente un Plan de Gestión y Monitoreo Ambiental orientado a resguardar la calidad ambiental y controlar variables clave como el uso de agua, la gestión de efluentes sanitarios, residuos sólidos, ruido y vibraciones, control de polvo, entre otros factores.
Este plan contempla 24 programas que agrupan distintas iniciativas destinadas a reducir los impactos ambientales durante la etapa de construcción, incluyendo el Plan Básico Ambiental (PBA), exigido por la normativa brasileña dentro del proceso de licenciamiento.
Dicho plan incorpora medidas de mitigación ambiental y social, como acciones de recuperación, monitoreo y gestión de residuos.
Arauco, presente en Brasil desde 2022, opera en los sectores forestal y de madera con el propósito de contribuir, desde lo renovable, a las personas y el planeta. Emplea a más de 3.000 trabajadores directos y cuenta con cinco unidades industriales en el país.
https://arauco.com/chile/comienza-oficialmente-el-proyecto-sucuriu-arauco-pone-la-primera-piedra-de-su-planta-en-brasil/










