Tineo–Nueva Ancud: ¿Cuándo inician las obras de esta nueva línea de transmisión?
Serán cerca de dos años de construcción y entrará en servicio aproximadamente en 2027. Este hito protagonizado por Transelec, significará un refuerzo para el suministro eléctrico de Chiloé y la Región de Los Lagos.
El proyecto Tineo–Nueva Ancud consiste en la construcción y operación de una nueva línea de transmisión de alta tensión que unirá la subestación Tineo, en la comuna de Llanquihue, con la ya operativa subestación Nueva Ancud 220 kV, en la comuna de Ancud.
La iniciativa fue mandatada por el Ministerio de Energía a través del Plan de Expansión del Sistema Eléctrico Nacional y adjudicada a Transelec, principal empresa de transmisión eléctrica del país.
Su objetivo central es dotar al sistema eléctrico del sur de Chile de mayor seguridad y continuidad, especialmente a Chiloé, que hoy depende de una sola línea de más de 25 años que cruza el Canal de Chacao.
Como no hay respaldo, ante cualquier inconveniente o mantenimiento de dicha línea la isla queda expuesta a cortes por otro lado, la línea existente no será suficiente para cubrir la demanda por electricidad estimada para Chiloé en el corto plazo.
¿Cuándo comienzan las obras?
Con la aprobación ambiental ya obtenida, el cronograma de ejecución del proyecto ingresó en su fase final de preparación.
De acuerdo con la planificación interna, el inicio de las obras está programado para enero del 2026, fecha en que se activarán los primeros frentes en terreno.
En una primera etapa se ejecutarán trabajos de instalación de faenas, habilitación de caminos de acceso, replanteos topográficos y movimientos de tierra en puntos seleccionados del trazado.
¿Cuánto durará la construcción?
El programa de trabajo considera aproximadamente dos años entre la partida de las obras físicas, el montaje de estructuras, el tendido de conductores y la fase de pruebas, antes de la entrada en operación comercial.
Eso significa que la puesta en servicio de Tineo–Nueva Ancud se proyecta para 2027, siempre que el avance de las faenas y las condiciones del entorno se mantengan dentro de lo previsto.
En ese periodo, el cronograma se organiza en hitos como: construcción de fundaciones de torres, levantamiento de estructuras, montaje del cruce aéreo sobre el Canal de Chacao, tendido y tensado de líneas, y finalmente, pruebas de energización y sincronización con el Sistema Eléctrico Nacional.
Cada fase requiere coordinaciones técnicas y ambientales específicas, especialmente en zonas sensibles como humedales, cursos de agua y áreas con valor cultural.
¿Por dónde pasará la nueva línea?
Según el Estudio de Impacto Ambiental aprobado, la línea tendrá una longitud aproximada de 95,9 kilómetros y se desarrollará en seis comunas de la Región de Los Lagos: Llanquihue, Puerto Varas, Puerto Montt, Maullín, Calbuco y Ancud.
El trazado incluye 4,62 kilómetros de cruce aéreo sobre el Canal de Chacao, con dos torres de gran altura ubicadas en cada ribera y sin estructuras intermedias en el agua.
En total se contempla la construcción de 251 torres de alta tensión y una franja de servidumbre de unos 50 metros de ancho. La línea fue diseñada como doble circuito de 500 kV, aunque operará inicialmente a 220 kV, con una capacidad de 1.500 MVA por circuito para transportar grandes volúmenes de energía entre el continente y la isla.
¿Por qué se decidió este trazado?
Para definir el recorrido se evaluaron más de seis alternativas de trazado, con análisis territoriales, ambientales, sociales y económicos orientados a minimizar los impactos.
Ese proceso permitió, por ejemplo, ajustar el cruce del río Maullín para que fuera aéreo y alejado del cauce, mover más de diez torres para no intervenir un espacio ceremonial huilliche en el sector de Chacao y rediseñar huellas de acceso para evitar zonas con interés arqueológico.
Además del trabajo técnico, se realizaron procesos de participación ciudadana voluntaria y formal, además de la Consulta Indígena con comunidades huilliches de la zona de influencia.
De esos diálogos surgieron compromisos y medidas de compensación que fueron incorporados a la Resolución de Calificación Ambiental y que deberán cumplirse durante la construcción.
¿Qué beneficios traerá para Chiloé y Los Lagos?
Uno de los beneficios más relevantes es que la isla de Chiloé contará por primera vez con redundancia eléctrica, conocida técnicamente como criterio n–1. Esto significa que, si la línea actual presenta problemas o requiere mantenimiento prolongado, existirá otra infraestructura capaz de mantener el suministro y evitar cortes.
De acuerdo con análisis sectoriales, Tineo–Nueva Ancud también mejorará la calidad del suministro en las comunas por donde se emplaza el proyecto, reduciendo caídas de tensión y riesgos de sobrecarga en la infraestructura existente.
Para miles de familias, comercios y servicios esenciales en la Región de Los Lagos, esto se traduce en menos interrupciones y una red más robusta frente a temporales o contingencias.
La importancia de Tineo Nueva-Ancud en el proceso de descarbonización
La nueva línea forma parte del esfuerzo por modernizar la transmisión para que pueda acompañar el ingreso de más Energías Renovables No Convencionales (ERNC) al sistema eléctrico.
Al reforzar la capacidad de transporte en el sur, facilita que la energía proveniente de fuentes eólicas, solares o hidroeléctricas pueda inyectarse y llegar a los centros de consumo sin depender de generadores diésel locales.
Diversos análisis sobre el proyecto lo destacan como pieza relevante para el plan nacional de descarbonización, que busca reemplazar progresivamente la generación fósil por opciones más limpias y disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero.
En el caso de Chiloé, esto se traduce en menos necesidad de recurrir a generación de respaldo contaminante en caso de eventos en la red.
¿Qué medidas se han comprometido con las comunidades?
Junto con la construcción de la línea, la empresa impulsará compromisos ambientales voluntarios y medidas de compensación, dentro de los que se encuentran un plan de inversión social destinados a comunidades aledañas. Entre ellas se cuentan:
- Plan Maestro Territorial del Canal de Chacao, a través del cual se desarrollarán dos obras detonantes, con foco en el turismo, paisaje y que potencie la actividad económica local.
- Plan de inversión Social dirigido a localidades aledañas, cuyo objetivo es contribuir al desarrollo local de ocho localidades cercanas al proyecto, mediante la ejecución de proyectos anuales, en el marco del modelo de relacionamiento comunitario de la empresa.
Lla empresa trabaja en medidas de compensación en materias medioambientales y culturales, donde destacan dos planes:
- Plan de recuperación de bosque nativo en el sitio prioritario Río Maullín, que considera reforestación de unas 35 hectáreas, en alianza con mujeres viveristas y actores locales.
- Plan de apoyo para el rescate de prácticas culturales y productivas tradicionales de comunidades indígenas huilliches, a través de fondos para iniciativas vinculadas al bosque nativo, la cultura y el procesamiento de especies locales.
Estas acciones se complementan con los compromisos establecidos en la RCA del proyecto, tanto en la fase de pre-construcción como durante la construcción (perturbación controlada de fauna, monitoreos arqueológicos y paleontológicos, monitoreo de avifauna, entre otros).
¿Qué viene después del inicio de obras?
Una vez lanzadas las obras en enero, el desafío será avanzar en los diferentes frentes cuidando el cumplimiento de los estándares ambientales y los acuerdos con las comunidades locales.
Se espera que durante los dos años de construcción el proyecto genere empleo directo e indirecto en la Región de Los Lagos, tanto en las faenas como en servicios asociados.
Si el cronograma se cumple y la línea entra en operación en 2027, Chiloé y el sistema eléctrico del sur contarán con una infraestructura más robusta, preparada para acompañar el crecimiento de la demanda energética y la expansión de las energías renovables en las próximas décadas.










