Servicio de Salud Chiloé refuerza la prevención del suicidio y llama a conversar, escuchar y pedir ayuda
Hay conversaciones que pueden resultar difíciles de iniciar, pero que no deberían seguir siendo silenciadas. Hablar de salud mental y preguntar directamente a una persona cómo se encuentra puede abrir una puerta cuando alguien está atravesando un momento de profundo sufrimiento, así lo destacó la psicóloga del Servicio de Salud Chiloé, Evelyn Alvarado, en el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio haciendo un llamado a la comunidad a fortalecer los vínculos, prestar atención a los cambios de conducta y, especialmente, a no enfrentar en soledad las situaciones de crisis.
“Hablar también puede prevenir”, la conversación es una herramienta fundamental para disminuir el aislamiento y permitir que las personas puedan expresar aquello que están viviendo: “Es muy importante hablar, porque la conversación es un factor que ayuda. Permite que las personas puedan cotejar sus pensamientos con otro, que otros puedan sensibilizarse con lo que les está sucediendo y puedan ayudar, comprender y empatizar”.
Para la profesional de la salud mental, cuando el sufrimiento permanece en silencio, puede aumentar la sensación de estar solo, no ser comprendido o no contar con nadie a quien recurrir. Por ello, abrir espacios de conversación en las familias, comunidades, establecimientos educacionales y lugares de trabajo constituye una acción concreta de prevención.
Uno de los principales consejos entregados por la psicóloga es aprender a mirar más allá de las señales que tradicionalmente se asocian a la tristeza: “Una palabra fundamental es cambios. Cambios en la conducta habitual”, si una persona que habitualmente se comporta de determinada manera comienza a presentar modificaciones importantes, merece atención. Puede tratarse de mayor aislamiento, tristeza o desesperanza, pero también de cambios repentinos en la energía, en la manera de relacionarse con los demás o en su comportamiento cotidiano.
Incluso, explicó, un cambio que aparentemente podría interpretarse como positivo puede ser una señal que invite a preguntar qué está ocurriendo: “Si tú eres una persona muy triste, generalmente melancólica, callada, y de repente tienes un súbito cambio de energía, un ‘gracias por todo’, ‘mamá, te quiero mucho’, una conducta que jamás has tenido, uno podría decir que es un cambio positivo, pero hay que preguntarse qué está pasando”.
Por eso, el llamado es a conocer a las personas que queremos y estar atentos a sus cambios, sin intentar diagnosticar, sino acercándose, preguntando y ofreciendo compañía.
Ante la sospecha de que alguien está atravesando una situación compleja, la recomendación es no evitar la conversación por temor a “decir algo incorrecto”, lo más importante es preguntar cómo se siente una persona, escucharla y permitirle hablar de aquello que le preocupa puede ser una forma de acompañamiento.
La prevención requiere precisamente generar espacios donde las personas sepan que pueden expresar su sufrimiento sin ser juzgadas: “Escuchar no significa tener todas las respuestas. Muchas veces, significa simplemente permanecer cerca, tomar en serio lo que la persona está diciendo y ayudarla a buscar apoyo profesional cuando sea necesario”.
Evelyn Alvarado, dirigió el mensaje a padres, madres, profesores y adultos significativos que acompañan a niños, adolescentes y jóvenes: “En el caso de adolescentes y jóvenes, hay que prestar especial atención a los cambios en la conducta, el aislamiento y las experiencias que pueden generar un intenso sufrimiento emocional”.
Entre ellas se encuentran situaciones de humillación, acoso y violencia en redes sociales:
“En los adolescentes estamos muy afectados por la humillación en redes sociales. Pareciera que no se puede escapar en ningún momento de un bullying virtual”, advierte Alvarado.
A diferencia de lo que ocurría en otros contextos, las redes sociales pueden hacer que una experiencia de acoso o exposición permanezca presente durante gran parte del día, dificultando que el adolescente encuentre espacios de descanso emocional.
Frente a ello, la presencia de los adultos, la escucha y el fortalecimiento de las relaciones familiares y comunitarias son factores protectores fundamentales.
El sufrimiento emocional puede hacer que una persona perciba sus problemas como permanentes o sin salida. Sin embargo, una crisis puede cambiar y existen posibilidades de recuperación cuando se recibe apoyo oportunamente: “Las personas que sobreviven a crisis suicidas pueden llegar a tener vidas satisfactorias, vidas plenas, en las cuales el momento en que tuvieron las ideas de suicidio pasa a ser un momento muy lejano”, explicó la psicóloga.
Por ello, el Servicio de Salud Chiloé llama a no minimizar el sufrimiento, evitar frases que culpabilicen o juzguen y acompañar a la persona en la búsqueda de ayuda. No es necesario esperar a que una situación llegue a un punto extremo para pedir orientación.
Para quienes atraviesan una crisis de salud mental o presentan riesgo suicida, el Ministerio de Salud dispone de la línea *4141 “No estás solo, no estás sola”.
Se trata de un servicio gratuito, disponible desde teléfonos celulares las 24 horas del día, los 7 días de la semana y atendido por psicólogos capacitados para entregar apoyo ante situaciones de crisis de salud mental y riesgo suicida.
La posibilidad de acceder a orientación en cualquier momento resulta especialmente relevante cuando una persona siente que necesita ayuda y no puede esperar a un horario habitual de atención: “Esto no es que yo voy a limitar mi sufrimiento al horario de oficina para poder acceder a la línea de ayuda, sino que en el momento en que me encuentre en esta situación puedo acceder a esta orientación”.
Cuando se requiere continuidad de atención, la situación puede articularse con la red de salud, permitiendo orientar a la persona hacia los apoyos que correspondan.
La prevención es una tarea de todos
La prevención del suicidio no corresponde únicamente a los profesionales de salud. También involucra a las familias, amistades, establecimientos educacionales, organizaciones comunitarias, lugares de trabajo y a toda la sociedad.
En una provincia como Chiloé, donde existen localidades rurales y sectores con dificultades de conectividad, disponer de alternativas de atención remota constituye una herramienta relevante para acercar orientación y apoyo a las personas que lo necesitan.
Crear comunidad, fortalecer los vínculos y estar disponibles para escuchar son también formas de cuidar la salud mental.









