El e-commerce chileno apunta a US$10.500 millones en 2026: el desafío para las pymes ya no es solo abrir una tienda online
El comercio electrónico chileno podría bordear los US$10.500 millones en ventas durante 2026. El crecimiento abre oportunidades para empresas de menor tamaño, pero también deja al descubierto un problema menos visible que construir una tienda online: qué ocurre detrás de la pantalla cuando comienzan a aumentar los pedidos.
La Cámara de Comercio de Santiago (CCS) informó en agosto que las ventas online crecieron 12,3% durante el primer semestre y proyectó que el sector se acercará a los US$10.500 millones al terminar el año.
Los eventos masivos muestran hasta dónde puede llegar esa concentración de demanda. El CyberDay 2026 cerró con US$531 millones en ventas y 5,1 millones de transacciones durante tres días, de acuerdo con el balance de la CCS.
Para una pyme, participar de este crecimiento requiere algo más que habilitar un carro de compra.
Cuando vender más empieza a complicar la operación
Una tienda puede funcionar correctamente con diez pedidos diarios y generar problemas cuando debe procesar cien. El cambio no necesariamente ocurre en la página que observa el cliente, sino en los procesos internos.
Stock, órdenes, facturación y despacho comienzan a producir información al mismo tiempo. Si esos datos están distribuidos entre una plataforma de comercio electrónico, planillas y aplicaciones que no se comunican, cada nueva venta puede generar tareas manuales.
Un ejemplo sencillo es el inventario. Una pyme mantiene diez unidades de un producto y vende simultáneamente desde su tienda física y sitio web. Si ambos canales no comparten información actualizada, existe la posibilidad de vender online algo que minutos antes salió del local.
Los sistemas ERP permiten abordar este tipo de problema centralizando distintos procesos del negocio. Entre las alternativas disponibles en Chile, Entel Digital reúne soluciones ERP y aplicaciones empresariales destinadas a gestionar información y operaciones desde plataformas integradas.
La conveniencia de cada herramienta dependerá del tamaño y características de la empresa. Lo relevante es que el crecimiento del canal digital tenga correspondencia con la capacidad de procesar lo que ocurre después de cada clic en «comprar».
El tráfico también pone a prueba la infraestructura
Existe otro desafío cuando las ventas se concentran en períodos breves.
Los 5,1 millones de pedidos registrados durante CyberDay 2026 muestran que una campaña comercial puede generar en pocos días una demanda muy distinta a la de una semana normal. Una empresa que participa de estos eventos necesita considerar cómo responderá su infraestructura cuando muchos clientes intenten consultar productos o realizar compras simultáneamente.
Aquí aparece el cloud como una alternativa para cargas que cambian de tamaño. Los recursos computacionales pueden dimensionarse de acuerdo con la demanda sin depender exclusivamente de servidores instalados dentro de la empresa.
Eso no elimina la necesidad de planificación. Una tienda puede estar alojada en una infraestructura escalable y seguir fallando si la aplicación, la base de datos o una integración con terceros no soportan el aumento de operaciones.
Por eso, el crecimiento del comercio electrónico también obliga a revisar qué sistemas dependen unos de otros.
La venta termina mucho después del pago
El proceso tampoco acaba cuando el cliente completa la transacción. Inventario, preparación del pedido, despacho y atención posterior forman parte de la experiencia que finalmente recibe.
La escala alcanzada por el comercio electrónico chileno hace que esa operación interna tenga cada vez más peso.
Durante el primer semestre de 2026, las ventas online ya representaron cerca del 12% de las ventas del comercio minorista, según las cifras presentadas por la CCS. Para algunas empresas, por tanto, el canal digital dejó hace tiempo de ser complementario.
El siguiente paso para una pyme que consigue vender por internet puede ser menos visible para el consumidor: conectar la tienda con el inventario, ordenar la información y preparar la infraestructura para crecer sin que cada nuevo pedido agregue una tarea manual.
Con ventas proyectadas cercanas a US$10.500 millones para este año, la discusión sobre comercio electrónico en Chile empieza a desplazarse. Crear una tienda es cada vez más sencillo. Conseguir que toda la empresa funcione correctamente cuando esa tienda empieza a vender es un problema bastante diferente.









