Uso de inteligencia artificial en la práctica veterinaria
Por Manuel Saldivia Paredes, docente de Técnico en Veterinaria y Producción Pecuaria del Centro de Formación Técnica Santo Tomás Puerto Montt.
La inteligencia artificial, incluyendo el aprendizaje automático y el aprendizaje profundo, está revolucionando rápidamente la práctica clínica veterinaria al optimizar los procesos de diagnóstico, vigilancia de enfermedades y apoyo en la toma de decisiones para la salud animal. No obstante, la adopción segura y eficiente de estas tecnologías depende en gran medida de la preparación adecuada del personal veterinario, lo que resalta el papel clave de la educación en este campo como un elemento estratégico para facilitar su implementación.
El uso ético y responsable de la inteligencia artificial en el cuidado veterinario implica emplearla como una herramienta complementaria en diagnósticos, tratamientos y monitoreo de la salud animal, sin sustituir el juicio experto del veterinario. Este enfoque promueve la precisión, seguridad y transparencia en las decisiones clínicas, al mismo tiempo que protege la confidencialidad de los datos. Aunque estas tecnologías pueden mejorar significativamente la eficiencia y calidad del cuidado, su adopción demanda una formación continua y un compromiso firme con los principios éticos.
Las aplicaciones de la inteligencia artificial en diversas industrias, incluyendo la salud animal, son prácticamente ilimitadas. Si bien esta tecnología tiene el potencial de transformar profundamente el sector, su uso plantea importantes preguntas y dilemas éticos que deben abordarse. Los profesionales veterinarios interesados en implementar soluciones basadas en IA deben equilibrar cuidadosamente los riesgos y beneficios antes de depender de herramientas que todavía se encuentran en constante desarrollo para actividades clínicas o tareas cotidianas.
Las directrices generales sobre ética en el uso de inteligencia artificial destacan principios fundamentales como la transparencia, responsabilidad, protección y privacidad de los datos, equidad, seguridad y sostenibilidad ambiental. Estos valores son esenciales para abordar los retos únicos y los riesgos inherentes que acompañan a esta tecnología emergente.









