Simulacro de incendio en recinto penitenciario fortalece la coordinación de la red de urgencias de Chiloé
La preparación y coordinación son elementos fundamentales para responder de manera oportuna y segura frente a situaciones de emergencia. En este contexto, se desarrolló un positivo simulacro de incendio al interior del recinto penitenciario de Castro, ejercicio que permitió evaluar en terreno los protocolos de actuación y la capacidad de articulación de la red de urgencias ante un escenario con múltiples personas eventualmente afectadas.
La actividad, según lo dio a conocer el jefe provincial del SAMU Chiloé, Sebastián Schmölz, contempló la participación de cuatro ambulancias: dos móviles del SAMU Chiloé, una ambulancia del Hospital de Castro y una ambulancia del Servicio de Alta Resolutividad (SAR), permitiendo poner a prueba la movilización de recursos y la coordinación entre los distintos dispositivos asistenciales.
El ejercicio fue coordinado desde el Subcentro de Regulación y Despacho del SAMU Chiloé, instancia que cumple un rol fundamental en la regulación de la demanda de atención prehospitalaria, la priorización de los requerimientos y la adecuada asignación de los recursos disponibles frente a una emergencia.
En la ocasión el enfermero Sebastián Schmölz, destacó la importancia de este tipo de ejercicios para fortalecer la preparación de los equipos: “La respuesta prehospitalaria fue coordinada por el Subcentro de Regulación y Despacho SAMU Chiloé, que gestionó el despliegue de los recursos disponibles en la comuna, coordinando tanto las ambulancias que concurrieron al lugar como la disponibilidad de los demás equipos de emergencia. Este tipo de ejercicios nos permite evaluar nuestros procedimientos y, especialmente, identificar oportunidades de mejora para estar mejor preparados ante una emergencia real”.
De manera paralela, el Subcentro de Regulación y Despacho estableció comunicación con los servicios de urgencia de la ciudad de Castro, con el propósito de conocer su disponibilidad y capacidad operativa para recibir a eventuales pacientes. De esta forma, el simulacro permitió poner a prueba no solo la respuesta en el lugar del incidente, sino también la capacidad de la red asistencial para enfrentar un eventual aumento extraordinario de la demanda.
Durante el ejercicio se evaluaron aspectos como los tiempos de respuesta, las comunicaciones, la disponibilidad y movilización de recursos, además de los mecanismos de coordinación entre los equipos de atención prehospitalaria y los establecimientos hospitalarios.
La participación articulada del SAMU Chiloé, Hospital de Castro y SAR permitió reforzar la importancia del trabajo en red y de contar con protocolos conocidos y coordinados previamente. Ante una emergencia real, la capacidad de respuesta depende no solo de disponer de ambulancias y equipos, sino también de que cada integrante conozca oportunamente su función y que exista una comunicación efectiva entre los distintos niveles de atención.
Los simulacros constituyen una herramienta esencial para anticiparse a escenarios de emergencia, permitiendo detectar brechas, corregir procedimientos, fortalecer las comunicaciones y mejorar la coordinación entre las instituciones participantes antes de que ocurra una situación real, de ahí la importancia  del trabajo desarrollado por el SAMU Chiloé que adquiere especial relevancia, considerando su función de regulación, despacho y articulación de los recursos de atención prehospitalaria disponibles, especialmente frente a emergencias y desastres que puedan generar un número elevado de personas afectadas.