Hospitalizaciones respiratorias suben entre mayores de 65 años: qué revisar en un seguro de salud antes de necesitarlo

Los mayores de 65 años mostraron durante varias semanas de este invierno una tendencia al alza en las hospitalizaciones por enfermedades respiratorias en Chile.

El escenario pone sobre la mesa una pregunta que suele aparecer cuando la atención médica ya es necesaria: ¿hasta qué edad cubre un seguro de salud y qué gastos puede reembolsar ante una hospitalización?

La Asociación de Aseguradores de Chile (AACH) explica que los seguros de salud pueden contemplar gastos derivados de enfermedades y hospitalizaciones, pero la cobertura depende de cada póliza.

La edad también importa: estos seguros normalmente establecen una edad máxima para incorporarse y pueden fijar otra hasta la cual se mantiene la cobertura, según explica la Asociación y la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).

Mayores de 65 años marcaron una tendencia distinta durante el invierno

Durante julio, el Ministerio de Salud informó que las hospitalizaciones respiratorias entre personas de 65 años y más habían aumentado 2,8% respecto de la semana anterior. En ese mismo período, las hospitalizaciones respiratorias totales habían disminuido 7,3%.

La tendencia continuó durante la semana siguiente. La información señaló que los mayores de 65 años fueron el único grupo etario que registró un aumento semanal de hospitalizaciones respiratorias, con un alza de 2,1%. El Minsal indicó entonces que este grupo mantenía una tendencia ascendente desde mediados de abril.

La situación luego comenzó a ceder. En el reporte correspondiente a la semana epidemiológica posterior, las hospitalizaciones respiratorias de personas de 65 años y más disminuyeron 19,7% respecto de la semana anterior.

Es una evolución relevante porque muestra que los indicadores semanales cambian rápidamente. La pregunta sobre cómo financiar una eventual hospitalización, en cambio, permanece durante todo el año.

La edad de incorporación no es un detalle menor

Al revisar un seguro de salud para una persona mayor, uno de los primeros puntos que conviene buscar es la edad máxima de incorporación.

La CMF explica que normalmente estos productos establecen una edad máxima para que una persona ingrese a la póliza y también pueden contemplar una edad máxima hasta la cual tendrá cobertura.

No existe, por tanto, una edad única que pueda aplicarse automáticamente a todos los seguros del mercado. Hay que comprobar lo establecido en las condiciones particulares del contrato.

La distinción también importa para quienes ya cuentan con un seguro desde hace años. «¿Puedo contratar este seguro a mi edad?» y «¿hasta cuándo estará vigente mi cobertura?» son preguntas diferentes.

¿Una hospitalización respiratoria está cubierta por el seguro?

Tampoco existe una respuesta universal. La CMF señala que un seguro de salud reembolsa los gastos médicos contemplados en la póliza y normalmente opera después de las coberturas de Fonasa o Isapre. No sustituye esos sistemas ni necesariamente contempla las mismas prestaciones.

Una persona hospitalizada debería revisar entonces las prestaciones efectivamente contratadas, los porcentajes de reembolso y los límites aplicables.

Para una familia con padres o abuelos asegurados, revisar estos antecedentes antes de una urgencia permite saber qué documentos conservar y cuáles son los límites económicos que podrían aplicarse.

Topes y deducibles pueden cambiar la cuenta final

Saber que una hospitalización está contemplada no permite por sí solo determinar cuánto pagará el seguro. Las condiciones particulares pueden establecer deducibles, porcentajes y límites que modifican el monto final del reembolso.

También conviene separar los distintos gastos que genera una hospitalización. Días cama, honorarios médicos, exámenes, procedimientos y medicamentos no deberían darse por cubiertos únicamente porque el contrato incluya una cobertura hospitalaria general. Lo que corresponde revisar es cómo están descritos en la póliza.

El factor temporal tampoco puede ignorarse. Una enfermedad respiratoria puede requerir controles después del alta, medicamentos o nuevas prestaciones ambulatorias. Esos gastos pueden estar sujetos a condiciones distintas de las que operaron durante la hospitalización.

Revisar la póliza antes de llegar a urgencias

La propia Campaña de Invierno 2026 del Ministerio de Salud establece señales específicas de gravedad para personas mayores de 60 años. Entre ellas aparecen fiebre de 38 grados o más, desorientación, cambios de conducta, sensación de ahogo y respiración rápida. Ante síntomas graves, la recomendación sanitaria es acudir a una urgencia hospitalaria o al centro de salud más cercano.

En una urgencia médica, comprobar topes, edades y requisitos administrativos difícilmente será la prioridad de la familia. Esa revisión tiene más sentido antes

Para quienes tienen adultos mayores asegurados, una comprobación sencilla puede despejar varias dudas: hasta qué edad permanece vigente la cobertura, cuáles son las prestaciones hospitalarias contratadas y qué límites económicos establece el contrato.

El comportamiento de las enfermedades respiratorias durante este invierno ofrece una razón concreta para hacerlo. Aunque las hospitalizaciones de mayores de 65 años comenzaron a bajar en el reporte de fines de julio, las semanas anteriores mostraron cómo este grupo puede enfrentar una presión sanitaria distinta a la del resto de la población.