Servicio de Salud Chiloé entrega recomendaciones para prevenir la enfermedad renal crónica en la provincia

La enfermedad renal crónica avanza silenciosamente y muchas veces se detecta cuando el daño ya está avanzado. Por ello, profesionales del Servicio de Salud Chiloé reforzaron el llamado a adoptar hábitos saludables y realizar controles preventivos, especialmente en personas con hipertensión, diabetes, obesidad o antecedentes familiares.

Al respecto, la enfermera referente del Programa Cardiovascular del Servicio de Salud Chiloé, Adriana Guzmán, explicó que la enfermedad renal crónica tiene una alta prevalencia en la población y que sus principales factores de riesgo están estrechamente relacionados con enfermedades crónicas no transmisibles: “La enfermedad renal crónica se estima que tiene una prevalencia de al menos un 10% en la población adulta y los principales motivos de ingreso están vinculados tanto a hipertensión arterial como diabetes mellitus tipo 2”.

En ese contexto, realizó un llamado a la prevención y al control periódico de salud: “Estamos en mayo, mes en que históricamente conmemoramos el Día de la Hipertensión Arterial, y la invitación es a realizarse el Examen de Medicina Preventiva, conocer nuestros valores de presión arterial y controlar al menos una vez al año la glicemia, para detectar precozmente alguna sospecha de diabetes mellitus”.
Asimismo, destacó la importancia de fortalecer hábitos saludables como medida de protección: “Debemos promover estilos de vida saludables a través de factores protectores para nuestra salud, como realizar al menos 150 minutos de actividad física a la semana y privilegiar una alimentación basada en frutas, verduras y consumo de agua”.

Por su parte, el enfermero referente de Salud Renal del Servicio de Salud Chiloé, Felipe Cárdenas, explicó que una de las principales dificultades de esta enfermedad es que en etapas iniciales no presenta síntomas evidentes: “Muchas veces las personas llegan cuando ya existe cansancio, edema o alteraciones importantes. Lo ideal es pesquisar antes y mantener controles preventivos, porque la hipertensión y la diabetes son enfermedades controlables y manejables si se detectan a tiempo”.

En ese sentido, destacó que la prevención depende en gran parte del autocuidado y de mantener hábitos saludables diariamente: “Es importante mantenerse activo, realizar actividad física, controlar la presión arterial y la glicemia, hidratarse bien y consultar regularmente en la atención primaria. Nuestra salud depende primero de nosotros mismos y luego del apoyo de los equipos de salud”.
Frente al tema, la nutricionista Macarena Arancibia enfatizó que la alimentación cumple un rol clave en la prevención del daño renal y llamó a disminuir el consumo de productos ultra procesados: “Consumimos mucha sal oculta en alimentos envasados, embutidos, jugos y productos preparados. La hipertensión es una de las principales causas de enfermedad renal crónica, por lo tanto, reducir la sal y el azúcar es fundamental”.

Entre las principales recomendaciones entregadas por los profesionales destacan preferir agua por sobre bebidas energéticas, jugos azucarados o bebidas gaseosas; mantener una hidratación constante durante el día; disminuir el consumo de sal y evitar agregar sal extra a las comidas; reducir alimentos ultra procesados y revisar etiquetas; aumentar el consumo de frutas, verduras y alimentos con fibra; evitar reutilizar aceites y disminuir frituras; realizar actividad física regularmente y evitar suplementos o productos sin supervisión profesional.
En la ocasión, los especialistas advirtieron sobre el aumento en el consumo de bebidas energéticas y suplementos, especialmente en jóvenes donde se acelera el daño renal por consumir suplementos o bebidas energéticas sin supervisión. Lo importante es informarse con profesionales y evitar recomendaciones sin respaldo.

La nutricionista Macarena Arancibia advirtió además que la Enfermedad Renal Crónica se proyecta como una de las principales causas de muerte a nivel mundial hacia el año 2040: “En Chiloé existen alrededor de 9 mil personas diagnosticadas con enfermedad renal crónica y probablemente hay muchas más sin diagnóstico, porque es una enfermedad silenciosa. Hoy tenemos cerca de 200 personas en diálisis entre Castro y Quellón, por lo que todavía queda mucho por prevenir”.

Finalmente, desde el Servicio de Salud Chiloé reiteraron el llamado a acudir a los establecimientos de atención primaria para realizar controles preventivos y recibir orientación profesional, recordando que la detección precoz puede retrasar significativamente el avance de la enfermedad renal crónica y mejorar la calidad de vida de las personas.