En Chile, la fabricación, venta y posesión de fuegos artificiales está prohibida por ley y contempla penas de cárcel y multas.
Su uso afecta gravemente a niños y niñas, especialmente a quienes presentan condición del espectro autista, a adultos mayores, personas enfermas y a nuestras mascotas, además de generar riesgo de incendios y accidentes.
DENUNCIA:










