Después de más de una década de gestiones, esperanza y trabajo conjunto, la comuna de Calbuco vive un día histórico con la inauguración del nuevo Centro de Diálisis del Hospital de Calbuco, una obra que permitirá mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes que hasta hoy debían trasladarse a Puerto Montt para recibir su tratamiento.

El moderno recinto, financiado por el Gobierno Regional de Los Lagos, se convierte en el séptimo centro de diálisis a nivel nacional fuera de una capital regional y el primero fuera de la Región Metropolitana, con capacidad para atender a 72 pacientes provenientes de Calbuco y Maullín.

Durante la ceremonia, que reunió a autoridades regionales, locales y funcionarios de salud, se destacó el valor humano y social de esta inversión que responde a una de las principales necesidades de los territorios insulares y rurales.

El alcalde Marco Silva expresó su profunda emoción por este logro. “Hoy Calbuco sonríe. Han sido 16 años de espera y de gestiones para que este sueño se hiciera realidad. Este centro representa dignidad, esperanza y justicia para nuestras familias, especialmente para quienes, tres veces por semana, debían viajar desde las islas o sectores rurales para poder seguir viviendo. Agradezco al Gobierno Regional y a todos los funcionarios de salud que creyeron que sí era posible. Este es un triunfo de la comunidad”, señaló la autoridad comunal.

Por su parte, el gobernador regional Alejandro Santana destacó la importancia de descentralizar la salud y acercar los servicios a las personas: “Estamos felices de cumplir con Calbuco y su gente. Este centro es una demostración concreta de que cuando las autoridades escuchan y trabajan en conjunto, las soluciones llegan. Hoy más que nunca debemos fortalecer la red de salud regional y asegurar que ningún paciente tenga que desplazarse grandes distancias para recibir su tratamiento”.

El nuevo Centro de Diálisis contará con equipamiento de última generación, personal especializado y espacios adecuados para brindar atención segura y de calidad. Su implementación marca un hito en el acceso a tratamientos renales en la región y responde al compromiso permanente de mejorar la infraestructura de salud pública en los territorios más apartados.