Hospital Puerto Montt implementa con éxito inédito taller de estimulación para pacientes con Alzheimer
Como cada viernes, la Sra. María Eugenia Mendoza llega con una mezcla de alegría y ansiedad hasta el exhospital Seminario para participar del Taller de Estimulación Multicomponente que implementó el Hospital Puerto Montt, nombre técnico que reciben encuentros guiados por profesionales para que pacientes con Alzheimer y otras demencias en los que comparten, refuerzan distintas habilidades psico-sociales, las que son de gran ayuda, tanto para ellos como para sus familias.
La Sra. María Eugenia, quien asiste al taller dos veces por semana acompañada por su hija Rosana, es parte de otros 20 adultos mayores que desde el año pasado participan de esta estrategia que implementó la Unidad de Memoria HPM en el tratamiento para pacientes con demencias que mantienen un grado de funcionalidad que les permite participar de esta conversación guiada y que tiene una hora de duración.
“Ha sido bien entretenido y relajante, ya que salgo mucho más contenta cuando participo de esto, me gusta mucho, me encanta. No todas las personas pasamos por lo mismo, todos tenemos una vida diferente, pero el poder compartir es muy grato. Me ha parecido muy lindo compartir mis cosas”, confiesa la Sra. María Eugenia de 79 años, poco antes de comenzar su participación en el taller, el que en esta oportunidad les hará recordar cómo vivían las Fiestas Patrias en su niñez.
Esta innovadora instancia es guiada por tres profesionales de la Unidad de Memoria: una trabajadora social, un neuropsicólogo y una terapeuta ocupacional, quienes, a través de distintas dinámicas, orientan la conversación estimulando recuerdos y memorias que se comparten entre los participantes, lo que fisiológicamente retrasa el deterioro cognitivo que se espera en personas con diagnóstico de demencia.

“El objetivo principal de este taller es retrasar el deterioro que se espera de una enfermedad neurodegenerativa como es el Alzheimer u otro tipo de demencia, y a la vez amortiguar la aparición de síntomas psicológicos y conductuales, acompañar a las familias en el proceso y darles orientación respecto a los cuidados”, precisó Katherine Silva, terapeuta ocupacional de la Unidad de Memoria HPM.
Acompañamiento del que da cuenta, Rosana Ojeda, hija de la Sra. María Eugenia, quien asiste junto a su madre desde que comenzó a ser parte de este taller. “Me ha gustado traerla, porque sale contenta y siento que le ayuda mucho. El apoyo del HPM me ha parecido excelente, porque con el solo hecho de que te escuchen un poco y te contengan es muy importante. Acá nos reciben con mucho cariño, nos tratan muy bien en el taller, con respeto y uno se siente valorada”, indicó.
De hecho, que el paciente cuente con una red de apoyo es una de las condicionantes para su participación en el taller, por lo que el rol del cuidador cobra un valor relevante. “Tratamos de generar un espacio tranquilo y de confianza donde los cuidadores puedan expresar sus inquietudes, emociones y experiencias. Es fundamental para nosotros no minimizar sus sentimientos, sino que validar sus vivencias y reforzar lo importante del rol que cumplen”, precisó Angelina Vargas, trabajadora social de la Unidad de Memoria.
Los pacientes y sus familiares que deseen participar de estos talleres deben manifestar su intención a sus médicos tratantes, por lo que deben contar con un diagnóstico de Alzheimer u otras demencias. “Además, deben cumplir con algunos criterios de funcionalidad, es decir, que puedan caminar de forma independiente, que puedan estar en un espacio y compartir con otras personas sin grandes dificultades, y que no tengan tantas restricciones sensoriales, como el uso de audífonos, por ejemplo”, agregó la terapeuta ocupacional, Katherine Silva.
La profesional destacó asimismo que uno de los beneficios que han podido observar en los participantes del taller “es el poder sentirse reflejados en los ojos de otro compañero o compañera que quizás está viviendo algo similar. Eso genera una sensación de pertenencia, de sentirse que no están solos, lo que favorece la creación de lazos y vínculos entre ellos y eso impacta directamente en su sensación de bienestar”.
“De aquí se van más contentos, con la sensación de pertenecer a un grupo de pares, de poder compartir sus sentimientos, sus recuerdos, es un lugar donde se sienten escuchados y validados, sin juicios de valor. Aquí hay una escucha empática, real, y además, cumple con el objetivo de reforzar aquellos recuerdos positivos que conectan con emociones agradables, lo que ayuda a tener una mejor experiencia de bienestar a lo largo del taller”, concluyó.













