Mes del Corazón: la importancia de incluir la salud mental en el cuidado cardiovascular
Una mala salud mental puede incidir negativamente en el funcionamiento cardíaco, por lo que promover un enfoque integral con apoyo psicológico es clave para una mejor prevención y recuperación.
En el Mes del Corazón, Grupo Cetep hace un llamado a visibilizar una dimensión muchas veces pasada por alto en la prevención y tratamiento de enfermedades cardiovasculares: la salud mental. Esto, especialmente considerando que las muertes por enfermedades cardíacas aumentaron un 7,5% en 2024, según datos del Ministerio de Salud.
Tradicionalmente, se ha pensado que la salud física y la salud psicológica funcionan por separado. Sin embargo, hoy la evidencia es clara: cuerpo y mente están profundamente interconectados. La ansiedad, la depresión, el estrés crónico y otros problemas de salud mental pueden aumentar significativamente el riesgo de desarrollar enfermedades del corazón, dificultar la recuperación y entorpecer el seguimiento de tratamientos médicos.
«El corazón no solo responde a factores biológicos, sino también a nuestro estado emocional. Una mala salud mental puede generar inflamación, aumentar la presión arterial, alterar el ritmo cardíaco y reducir la adherencia a hábitos saludables», advierte la psicóloga Alejandra Rojas de Grupo Cetep.
Las personas que enfrentan diagnósticos como insuficiencia cardiaca, arritmias o eventos agudos como infartos, suelen experimentar miedo, cambios de ánimo, confusión y altos niveles de estrés. Estas respuestas emocionales pueden, si no son tratadas, comprometer aún más la salud cardiovascular y el bienestar general del paciente.
Recomendaciones
Desde Grupo Cetep subrayan que el abordaje integral de la salud debe considerar tanto los aspectos físicos como los psicológicos. Incorporar apoyo de salud mental en los equipos médicos que atienden enfermedades cardiovasculares permite acompañar emocionalmente a los pacientes, mejorar su calidad de vida y facilitar su recuperación.
Entre las recomendaciones que entregan para proteger el corazón a través del cuidado psicológico, Alejandra Rojas de Grupo destaca:
Mantener rutinas de ejercicio moderado.
Adoptar una alimentación equilibrada y reducir el consumo de alcohol y tabaco.
Buscar apoyo profesional en caso de ansiedad, tristeza o estrés prolongado.
Establecer redes de apoyo emocional y no aislarse frente a un diagnóstico.
“Hablar de salud mental no es una debilidad, es una fortaleza. Prevenir y tratar enfermedades del corazón también pasa por hablar de cómo nos sentimos y pedir ayuda a tiempo”, concluye la psicóloga.











