Aquí junto a nuestra querida amiga María Gaete, del Sindicato Interempresa de Mujeres Mercantes, quien viajó desde Puerto Montt al Senado para seguir defendiendo los puestos de trabajo de cientos de personas que hoy están en riesgo por la eventual aprobación de la ley de cabotaje.
Admiro profundamente la perseverancia y valentía de María y de todas las mujeres mercantes, que no bajan los brazos y siguen luchando con fuerza y convicción.
Esta tramitación ha sido compleja, especialmente para el sur austral, donde esta ley podría tener graves consecuencias.
Seguiremos acompañándolas hasta el final.












