En los días de intenso calor, no solo las personas nos vemos afectadas por las altas temperaturas y la radiación solar. Las mascotas también sufren consecuencias, y por ello, es importante que como dueños tomemos ciertas precauciones para garantizar su bienestar durante la época estival.

Francisco Arias, Director de la Carrera de Medicina Veterinaria de Universidad de Las Américas, Sede Viña del Mar, comenta que “el calor es un factor muy importante en el cuidado de las mascotas, pues si no se toman los resguardos necesarios para protegerlos, pueden verse afectadas por situaciones de riesgo como cansancio excesivo, falta de apetito, deshidratación, golpes de calor y otras condiciones de mayor gravedad que, en casos extremos, incluso pueden ser fatales”.

El académico explica que animales como perros y gatos, a diferencia de los humanos, tienen mayor dificultad para controlar el aumento de la temperatura, pues no sudan, y su mecanismo de enfriamiento es el jadeo, costándoles mantenerse frescos y siendo más vulnerables al calor.

“Las razas de perros y gatos que son de cabeza ancha y plana, de nariz muy pequeña, denominados braquicefálicos, por ejemplo, gatos persa, perros bulldog, pug, pekinés, bóxer, están más predispuestas a tener mal manejo en altas temperaturas, siendo común que padezcan un golpe de calor si los llevamos a correr o a la playa en un día muy soleado, pues, por su conformación anatómica, les cuesta respirar, no bajan su temperatura con facilidad y el jadeo a veces no es suficiente para compensar el calor”, dice Arias.

AMBIENTE Y VENTILACIÓN

Es primordial para las mascotas disponer siempre de lugares con sombra y frescos para descansar y protegerse del sol, tanto al exterior como al interior de una vivienda. Su casa, cama o jaulas (aves, conejos) tienen que estar en la sombra. También es importante una ventilación adecuada en todo momento, por lo que un ventilador o aire acondicionado pueden ayudar a regular la temperatura ambiental al interior de una vivienda si la mascota está allí.

HIDRATACIÓN

Día y noche deben tener agua fresca, fría y abundante para beber, la que debe ser cambiada constantemente y no estar al sol. Incluso es recomendable poner varios platos o bebederos en distintos sectores de la casa. Si vemos que jadean en forma excesiva, para controlar el exceso de calor en el cuerpo, se les puede humedecer la zona plantar o cojinetes de las patas. El agua también es importante fuera de casa: si llevas a tu mascota de paseo no olvides la botella o bebedero portátil.

 PASEOS Y AUTOS

Nunca se debe pasear a una mascota en horas de máximo calor, es preferible hacerlo temprano en las mañanas o en la noche. Tampoco se deben dejar en lugares expuestos al sol o con poca ventilación, amarrados o encerrados dentro de un auto, pues a veces “unos pocos minutos” resultan fatales.

RADIACIÓN SOLAR

La radiación solar afecta de manera especial a perros y gatos de pelaje blanco, claro y fino, por lo que hay que evitar su exposición al sol. El uso de bloqueador solar (recetado por un médico veterinario) es aconsejable siempre en ellos. Hay que revisarles orejas y nariz constantemente y ante la presencia de dermatitis o costras de debe consultar de inmediato al especialista.

 SIGNOS DE ALERTA

Jadeo excesivo (intenso y sin descanso), coloración moradas de mucosas, desorientación, son signos graves de golpe de calor. Si esto ocurre, se debe enfriar a la mascota con compresas frías y mojarles los cojinetes de las patas con agua helada. Consultar de urgencia a un médico veterinario.

¿BAÑO O CORTE DE PELO PARA EL CALOR?

El baño no debiese ser una práctica habitual en las mascotas, pero si está con un golpe de calor y no hay como bajar la temperatura, un baño es una alternativa de emergencia. Una mascota con tenencia responsable (vacunas, desparasitación, cepillados, controles médicos al día) no necesita de un corte de pelo para capear el calor.