Si bien el alcohol puede ayudar a conciliar el sueño, también trae consigo los ronquidos, efecto que puede ocasionar otros trastornos como la apnea del sueño. ¿Cuál es su relación? Desde Clínica Somno, Centro especialista en Medicina del Sueño, nos explican sus causas y cómo prevenirlos. 

Para muchos, roncar podría ser algo normal a la hora de dormir, sin embargo, este trastorno, conocido como roncopatía, podría traer graves efectos en nuestra salud. De hecho, según la Encuesta Nacional de Salud de 2009, la prevalencia de síntomas de ronquido en población adulta en Santiago es de un 72% en hombres y 62% en mujeres. Pero, ¿sabías que el alcohol podría ser una de las causas de los ronquidos?

“Al consumir alcohol los músculos de la garganta, la úvula y la lengua se relajan y pierden fuerza, cayendo sobre la vía aérea e impidiendo una correcta respiración. Esto genera el efecto del ronquido que se traduce en un esfuerzo del organismo por ingresar oxígeno al domir, lo que puede generar apneas, llevando a que el corazón y el cerebro se “estresen” al disminuir el oxígeno en la sangre”, señala Álvaro Vidal, neurólogo de Clínica Somno.

Por otro lado, las personas que habitualmente no roncan también pueden hacerlo si han estado bebiendo ocasionalmente. Si bien es cierto que el alcohol ayuda a conciliar antes el sueño, se ha demostrado que la bebida provoca un descanso de baja calidad, con interrupciones nocturnas (sueño fragmentado) y un menor tiempo de sueño en fase REM.

“La roncopatía está subdiagnosticada en Chile, se tiende a asociar el ronquido con un sueño profundo lo que es un error y lamentablemente se tiende a normalizar, lo que lleva a un retrado en las consultas por este síntoma. El problema es que detrás de este ruido, existe una señal que es importante de detectar y no normalizar dado que sus efectos aumentan el riesgo de padecer infartos, hipertensión, e incluso, la muerte súbita”, indica el especialista de Clínica Somno.

¿Cómo determinar las razones y gravedad de un ronquido? Desde Clínica Somno, se recomienda una evaluación médica para determinar la presencia de síntomas acompañantes al ronquido como pueden ser las apneas y el mal rendimiento cognitivo y de energía durante el día. A partir de esto, se puede seleccionar el mejor examen para evaluar el cuadro. En la mayoría de las ocasiones se solicitará una polisomnografía, exámen médico que monitorea una noche completa de sueño con el cual se detectan los posibles trastornos a la hora dormir, entre ellos, la apnea del sueño y la roncopatía. Además, es recomendable contar en paralelo con la evaluación de un otorrinolaringólogo, idealmente especialista en el área de sueño.

Además, nos entregan algunas recomendaciones y ejercicios para bajar la intensidad de los ronquidos:

  • Presione el paladar con la punta de la lengua y luego empújala hacia atrás.
  • Para llevar a cabo este ejercicio realice la simulación de un gran bostezo un par de veces.
  • Presione la parte de atrás de la lengua contra el suelo de la boca y después empuje la punta de la misma contra los dientes.
  • En este ejercicio abra la boca lo que más pueda, sin llegar a lastimar las comisuras, y empuje hacia arriba el velo del paladar. Al mismo tiempo vocaliza la letra “A”.
  • Utilice los dedos para empujar las mejillas hacia fuera y luego mastique un alimento fibroso (por ejemplo, un apio). Debe masticar por todos lados de la boca.

Desde Clínica Somno destacan que es importante que la rutina de ejercicios sea indicada y supervisada por un fonoaudiólogo especializado en el tema, ya que, los ronquidos podrían deberse a causas más graves o estructurales, además de tener en cuenta causas circunstanciales como el consumo de alcohol que aumenta los efectos de este trastorno.

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