El decomiso marítimo de cigarrillos más grande en lo que va de este 2020 y de los últimos años  dio a conocer el Servicio Nacional de Aduanas en el puerto de San Antonio, donde se realizaron los hallazgos.

En total, se trata de 1 millón 35 mil cajetillas, que los fiscalizadores de la Aduana de San Antonio lograron interceptar antes de que ingresaran al país a bordo de dos contenedores.

El gigantesco hallazgo se realizó gracias a las alertas internacionales y al trabajo de inteligencia de la Unidad de Análisis de Riesgo de la Aduana, que logró determinar la posibilidad de contrabando en un contenedor a bordo de una nave proveniente de China, que tenía como  destino a un importador de la Región Metropolitana. La revisión física confirmó que, la carga, pese a estar declarada como jeans de mujer, contenía 518 mil cajetillas de cigarrillos de diversas marcas. Además, siguiendo los datos del mismo importador, se logró dar con un segundo contenedor que ya había arribado al puerto, con características similares. En este caso, la carga era de 517.000 cajetillas. El total de los cigarrillos de ambos contenedores fue avaluado en US$4.142.810, además de la evasión por conceptos de derechos dejados de percibir que se calcula en US$4.190.541.

El Subsecretario de Hacienda Francisco Moreno indicó que “como Ministerio de Hacienda valoramos especialmente la labor de fiscalización fronteriza que realiza el Servicio Nacional de Aduanas a efectos de evitar que ingresen al país productos ilícitos. En este caso se trató de una incautación marítima, la mayor de los pasados 12 meses, que permitió la identificación de un contrabando de más de 1 millón de cajetillas y una evasión fiscal cercana a los 4 millones de dólares. Como Ministerio vamos a seguir apoyando estas acciones de fiscalización durante la pandemia que estamos enfrentando. ”

Por su parte, José Ignacio Palma, Director Nacional de Aduanas destacó la importancia de la labor de inteligencia, particularmente la de la Aduana de San Antonio que es la que permite desbaratar estas internaciones millonarias, así como el trabajo coordinado con organismos internacionales, las policías y el Observatorio de Comercio Ilícito de la Cámara de Comercio.

Esta labor es parte de nuestro rol de protección de la ciudadanía: nos preocupa el ingreso de cigarrillos de contrabando, que no solo causa perjuicios económicos por la evasión fiscal, sino por el potencial daño a la salud de las personas. Por eso, a pesar de la pandemia, seguimos operando en todos los puntos de control marítimo, terrestres y aéreos, cumpliendo con nuestras tareas de fiscalización.

RELEVANCIA DEL TRABAJO INSTERINSTITUCIONAL

El combate al ingreso de cigarrillos de contrabando al territorio nacional mantiene a diversas instituciones alerta y desarrollando estrategias para enfrentar de mejor manera este fenómeno que ha presentado incrementos sostenidos en los últimos años.

Al respecto, el Presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Manuel Melero, indicó que “como Observatorio del Comercio Ilícito vemos con profunda preocupación los efectos del crimen organizado que está detrás del contrabando y falsificaciones. Ya vimos cómo se agudizó el fenómeno del comercio informal durante el estallido social y ahora somos testigos que con la pandemia, este sistema de operar se volverá aún más crítico. El Observatorio lo ha venido denunciando y alertando a la autoridad, por eso felicitamos al equipo de fiscalización de Aduanas, por el gran trabajo realizado, evitando que ingresen al país productos de contrabando de diversa índole.”

La detección de los dos contenedores de cigarrillos en San Antonio es parte de los números totales que el Servicio Nacional de Aduanas ha obtenido en materia de decomiso de cigarrillos de contrabando durante el primer semestre del año en curso. El trabajo conjunto con las policías y con el Ministerio Público le ha permitido incautar 608.065 cartones de cigarrillos, equivalentes a 6.081.203 cajetillas, con una evasión calculada en US$ 21.752.934.