• Pese a que las personas que padecen esta patología no deben temer por su condición frente al Covid-19, el neurólogo de Clínica Ciudad del Mar, Dr. Enzo Rivera, precisa que “es muy importante evitar caer en la ansiedad y la depresión, ya que éstas afectan directamente la posibilidad de tener crisis”.

Julio César, Napoleón, Albert Einstein y Charles Dickens, fueron personas que destacaron en diferentes ámbitos, pero que tuvieron algo en común: su lucha contra la epilepsia; enfermedad frecuente en adultos mayores, que muchas veces no se diagnostica de manera oportuna y que mucho menos recibe un tratamiento integral. El neurólogo de Clínica Ciudad del Mar, Dr. Enzo Rivera, se refiere a esta patología y el impacto que puede llegar a tener en el organismo.

Crisis convulsivas, episodios de desconexión del medio y dificultad recurrente para hablar o entender, son sólo algunas de las manifestaciones de la epilepsia, enfermedad del cerebro que se produce por una anormal descarga eléctrica de las neuronas y que puede darse a cualquier edad.

De acuerdo a ecifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), este trastorno cerebral afecta a más de 50 millones de personas en el mundo, y se diagnostican cada año alrededor de 2,4 millones de casos nuevos. En Chile la padece el 2,2% de la población, es decir, cerca de 400.000 personas, las que pertenecen en mayor proporción a pacientes en las edades extremas de la vida y con una situación socioeconómica de riesgo.

La epilepsia constituye además una causa muy importante en el deterioro de la calidad de vida, ya que las crisis son impredecibles y causan daño físico y psicológico, no permitiéndole al paciente rendir bien en su trabajo o donde estudie, limitando su interacción social y disminuyendo la autoestima. Uno de cada 3 pacientes con epilepsia sufre de depresión en algún momento de su vida, y la tasa de suicidio puede ser dos a diez veces superior al de la población general. Por otra parte, el riesgo de mortalidad también duplica o triplica el promedio, lo que constituye una verdadera carga, tanto para el paciente como para su familia.

“Los síntomas varían de una persona a otra y se suceden en el tiempo, repitiéndose de forma similar. Además, el tipo de crisis epiléptica dependerá de la parte afectada del cerebro. Para tener una idea, el temblor de una extremidad, visión de objetos simples, un olor característico, alteración breve de conciencia o crisis convulsivas, son algunas de las manifestaciones más frecuentes”, explica el Dr. Rivera, neurólogo de Clínica Ciudad del Mar.

El diagnóstico de esta patología se lleva a cabo mediante dos etapas. La primera es a través de una entrevista detallada al paciente, además de datos entregados por los familiares y amigos que hayan sido testigos de las crisis epilépticas. La segunda etapa, en tanto, corresponde a algunos análisis médicos, como un electroencefalograma e imágenes por resonancia magnética del cerebro.

“El electroencefalograma es el registro gráfico de la actividad eléctrica cerebral, es un examen sencillo e indoloro que demora sólo 20 minutos y permite identificar el sitio de donde se inicia la descarga eléctrica anormal del cerebro”, detalla el especialista.

En cuanto a novedades en el tratamiento, el neurólogo de Clínica Ciudad del Mar dice que están orientadas a nuevos fármacos con menos efectos colaterales, técnicas de cirugía de la epilepsia y dispositivos para tratar las crisis (Estimulador Vagal, por ejemplo).

En tanto, el Dr. Rivera recuerda que la epilepsia es tratable, y pese a que es una enfermedad crónica, la mayoría de los pacientes pueden llevar una vida normal y sana. “Por esto es que es esencial el apoyo del entorno cercano del paciente, para que lo ayuden a reincorporarse a su vida diaria lo más pronto posible”, puntualiza.

 Epilepsia y Covid-19

En relación al riesgo de contagio por Covid-19, el especialista señala que “los pacientes con epilepsia no deben temer por esta condición, ya que esta enfermedad no es una condición que disminuya las defensas del cuerpo, afecta las vías respiratorias o el sistema cardiovascular”. Sin embargo, precisa que “deben mantener las precauciones generales que sigue el resto de la población. En especial, es muy importante evitar caer en la ansiedad y la depresión, ya que éstas afectan directamente la posibilidad de tener crisis, por lo que consultar al especialista es muy importante. Del mismo modo, en estos tiempos es necesario proteger las horas de sueño y no olvidar el horario de los medicamentos”.

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