Por: Marcelo Friant Muñoz

Director de Carrera de Fonoaudiología

Universidad San Sebastián

 

El reciente martes 6 de marzo, en publicación del diario oficial de la Republica de Chile, se determinó como diagnóstico y tratamiento de alto costo con protección financiera por la ley Nº 20.850 el tratamiento de la “hipoacusia sensorioneural bilateral severa o profunda postlocutiva”, estos términos que son difíciles de comprender, en palabras sencillas quieren decir que todas aquellas personas que tienen una pérdida de audición importante, producto de un daño a la parte más interna del oído, y que adquirieron esta condición después de los 4 años, van a tener acceso garantizado al tratamiento de su pérdida de audición, cuando el tratamiento indicado sea un implante coclear.

Generalmente tenemos asociado que las pérdidas de audición se corrigen con audífonos, ya que es bastante común ver en nuestro diario vivir personas que los usan, sobre todo adultos mayores… lo que no sabemos, es que los audífonos funcionan excelentemente bien en  personas que tienen pérdidas auditivas leves o moderadas, pero la capacidad de estos dispositivos para reestablecer la audición  es tremendamente limitado cuando las pérdidas auditivas de mayor grado, como lo es el caso de las pérdidas auditivas de grado severo o profundo. Cuando una persona tiene una pérdida auditiva severa o profunda, la indicación terapéutica más correcta y efectiva (si las características del paciente lo ameritan) es la indicación de uso de implante coclear.

Algunas pérdidas auditivas en Chile tienen su tratamiento garantizado, como es el caso de los adultos mayores de 65 años, grupo de la población que una vez diagnosticada la pérdida auditiva reciben su audífono para la corrección correspondiente, o el caso de niños prematuros que nacen con una pérdida auditiva, los cuales también tienen garantizado el tratamiento oportuno con audífonos o implantes cocleares, dependiendo de la severidad de la pérdida auditiva. Con la incorporación de esta modificación a la ley 20.850, se extienden la cobertura a este grupo con características bien particulares, que sin lugar a dudas es un gran avance para el bienestar auditivo de la población chilena.

El implante coclear es un dispositivo electrónico que se instala quirúrgicamente en el oído interno, muy cercano al nervio auditivo. Mediante pulsos eléctricos es capaz de estimular este nervio, el cual muchas veces en estos pacientes se encuentra en buen estado. Al ser estimulado, es capaz de activarse y llevar la información hasta la corteza auditiva del cerebro, permitiendo al paciente percibir los estímulos auditivos. Una vez instalado el dispositivo en el paciente, se debe realizar su ajuste para maximizar la audición, proceso que generalmente toma entre 3 a 6 meses y paralelamente deben comenzar un programa de entrenamiento auditivo con fonoaudiólogos especialistas en audiología. Los ajustes del dispositivo y el entrenamiento para volver a oír son esenciales en los primeros meses en los cuales el paciente comienza a usar su implante coclear.   Este dispositivo en la actualidad es la única opción de tratamiento para las pérdidas auditivas importantes, y existe ya mucha evidencia nacional e internacional de que los resultados en pacientes que han perdido su audición después de los 4 años son excelentes.

La necesidad de incorporar este dispositivo en las garantías de salud responde principalmente al alto costo del dispositivo, el cual puede bordear los 20.000 USD dependiendo de la marca del implante coclear a la cual acceda el paciente. Este alto costo ya no será un impedimento para que las personas con pérdida auditiva severas o profundas puedan acceder al tratamiento más adecuado y de esta forma, mejorar su calidad de vida.